La Legionella es una bacteria que habitualmente vive en aguas estancadas, tanto en el medio natural como artificial. La transmisión de esta bacteria se produce por vía respiratoria inhalando pequeñas gotitas de agua que esté contaminada.
Personas más vulnerables:
- Mayores de 65 años
- Fumadores
- Personas con enfermedad pulmonar crónica
- Personas con el sistema inmunitario debilitado o con otras enfermedades como insuficiencia renal o hepática.
Medidas preventivas a adoptar en edificios y viviendas:
- Renovación continua del agua en los depósitos, aljibes o tanques de reserva de agua fría de consumo humano. Limpiar y desinfectar al menos una vez al año.
- En los sistemas centralizados de agua caliente establecer un programa de mantenimiento de limpieza de tanques y tratamientos desinfectantes.
- En los termos eléctricos o calderas de combustión con acumulador de agua mantener la temperatura del acumulador por encima de los 60ºC y no apagarlo en horario nocturno.
- Utilizar difusores de gota gruesa en grifos y duchas, eliminar incrustaciones de cal, dejar correr el agua unos minutos en grifos de poco uso…
- Respecto al riego por aspersión es aconsejable limpiar y desinfectar los aspersores al menos una vez al año y evitar la acumulación de residuos.
- En lo referente a nebulizadores y humidificadores seguir las pautas de limpieza y desinfección incluidas en las instrucciones de uso y mantenimiento del fabricante.

