Cultura

El flamenco en Herrera

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Contamos parte de la historia de la implicación del flamenco en Herrera.

Herrera con sus grandes cantaores y músicos.

El flamenco en Herrera desde sus inicios ha tenido un peso muy importante, cuenta con muchos aficionados y ha tenido grandes cantaores. Es una cultura en la que se ha hecho lo posible para que no se pierda, cuenta con una peña flamenca, “ el Monino”, con buen número de socios. Esta peña debe su nombre a un grande del flamenco al que describimos a continuación:

 

Antonio Bermúdez Arjona "El Monino", (un apelativo cariñoso que le decía su padre) marido de Trinidad Molinero, fué un veterano artista flamenco herrereño que falleció en 2013 con 92 años y hasta poco antes de fallecer cantaba para los amigos, aun con avanzada edad, la voz la conservaba excepcionalmente bien.

 

Propietario del templo del flamenco por excelencia de aquella época en Herrera, “Salón Manuel Arjona” que fué el único salón flamenco de  la comarca y desde los años 20 del pasado siglo tuvo una gran actividad. Según El Monino, “por aquí pasaron todos los más grandes, desde la Niña de los Peines hasta Pepe Pinto, pasando por Marchena, Pepe Palanca, el Niño de la Huerta, Canalejas y Tomás Pavón”, dice El Monino con gran sentimiento y orgullo.

El Monino pudo llegar a ser una primera figura gracias a sus cualidades como artista, aunque renunció a ese mundo desconocido para él en pro, de un trabajo estable y dormir en su casa cada noche.

Cuenta que la Niña de los Peines lo subió una vez en su silla para que le cantara.

También se dice que los mejores conciertos flamencos se daban en ese bar a puerta cerrada y entre amigos, donde se reunían los más grandes cantaores de la época que en esa situación, según Antonio, era un flamenco más puro y entregado.

Aqui ponemos una interesante entrevista realizada a "El Monino" por parte de Onda Cero de Puente Genil.

Uno de los deseos que Antonio Bermúdez Arjona manifestó en vida, es que le gustaría que el Ayuntamiento convirtiera el antiguo Salón Manuel Arjona en una especie de museo flamenco, “porque por aquí pasaron todos y el local está todavía intacto, con la barra y todo. Sólo hay que proponérselo y hacerlo.

Como testimonio de aquel deseo ese museo existe en una exposición en Herrera con todo el mobiliario del histórico salón, restaurado y reconstruido y dispuesto de forma fiel a lo que fue en su día este templo flamenco.

Otro grande del flamenco que ha dado este pueblo, Pédro Gómez Moreno "Pedro de la Timotea" Fallecido a la edad de 90 años en 1986 hijo de Carmen de la Timotea, profesional de la guitarra flamenca y muy buena cantaora, aunque su apodo “de la Timotea" al que obedece toda su familia proviene de su abuela, gente humilde, trabajadores del campo y elaborando escobas como tantas familias en Herrera.

Descrito como una persona formal, humilde, tímido y con gran apego a la familia.

Cuentan que con 5 años realizaba escapadas para sentarse en el rebate de un bar que contaba con una gramola y pasaba horas escuchando flamenco hasta el punto de hacer amistad con el dueño.

Su madre fue su principal fuente de inspiración como profesora de guitarra. Cuando cumplió los 8 años, vivió la única etapa de su vida profesional del cante, por así decirlo. En compañía de su hermano contrató la ayuda de un hombre con un borrico para llevar a Frasco, la guitarra y el equipaje, y viajaron así durante más de un año por las comarcas cercanas, actuando en diversos teatros (Osuna, Montilla, Antequera, e incluso en el Olimpia y Teatro del Duque de Sevilla). Pasada esta época, comenzó a trabajar como zagal en un cortijo, con la condición, eso si, de que podría ir a escuchar a los cantaores, que actuasen en algún lugar cercano”.

Hablar de las actuaciones del cantaor de Herrera, se dice lo siguiente: “Llegó a participar en la primera edición del Concurso de Arte Flamenco de Córdoba (1956), en el que se inscribió en varias categorías. Devoto de Chacón, a quien vio cantar más de una vez, conoció y cantó con muy diversas figuras de la época, como Antonio el Sevillano, Manuel Vallejo, Cepero, Pepe Marchena y Pastora Pavón. Pero sin duda el contacto fue mucho más frecuente con los cantaores de la comarca, sobre todo de Puente Genil, con los que cantó con cierta frecuencia, como Cayetano Muriel Niño de Cabra, Juan Hierro, y años más tarde, Pedro Lavado, Antonio Ranchal y Fosforito.

Este cantaor local no quiso ser profesional, aunque su afición era desmedida y alguna de sus letras refleja el cariño a su madre. Pedro de la Timotea es un eslabón reconocido en la transmisión del fandango de Herrera.

Referente al fandango de Herrera, (del que hacían buena referencia en las revistas de la época)  he aquí, el texto del cante, que interpretara Pedro de la Timotea, correspondiente al título, “Porque no me dio la gana”, en la susodicha grabación:

 

Que no me dio la gana,

que no me voy de esta tierra.

Es que no me dio la gana…

Estoy viviendo en la sierra

con mi jaca cartujana,

y mi escopeta y mi perra.

Para perpetuar su memoria año tras año se celebra en su pueblo natal el festival flamenco que lleva su nombre, uno de los festivales flamencos mas reconocidos a nivel comunitario.

Herrera ha dado otros muchos cantaores como fueron Manuel Favores, José Valdes Moreno, Manuel el Guerra, y Juan el Beato, además de un guitarrista, Morenito de Herrera, que llegó a ser acompañante del Niño de Marchena.

Fuentes: Manuel BohórquezRicardo Rodriguez Cosano